domingo, 24 de agosto de 2014

LA SANGRE




 La sangre es tejido vivo formado Tiene una temperatura de 38ºC, un pH entre 7.35 y 7.45, y corresponde al 8% del peso corporal.
Las funciones de la sangre son:
1.       Transporte: Capta las sustancias alimenticias y el oxígeno en los sistemas digestivo y respiratorio, y los libera en las células de todo el cuerpo. Transporta el CO2 de3sde las células hasta los pulmones para ser eliminado. Recoge los desechos de las células y los deja en los órganos excretorios. Capta hormonas y las lleva a sus órganos. Transporta enzimas, amortiguadores y otras sustancias bioquímicas.
2.       Regulación: del pH mediante las sustancias amortiguadoras. Además regula la temperatura corporal, ya que puede absorber grandes cantidades de calor sin que aumente mucho su temperatura, y luego transferir eses calor absorbido desde el interior del cuerpo hacia su superficie, en donde se disipa fácilmente. Mediante la presión osmótica, regula el contenido de agua de las células, por interacción de los iones y proteínas disueltos.
3.       Protección: mediante la coagulación se evita la pérdida excesiva de sangre. Mediante la fagocitosis y la producción de anticuerpos protege contra las enfermedades. 

Elementos que constituyen la sangre

 
La parte líquida de la sangre está conformada por el plasma. En mayor cantidad lo conforma el agua y en menor cantidad algunas proteínas entre otros compuesto.
Las proteínas del plasma sanguíneo están constituidas por tres clases principales de compuestos: albúminas, globulinas y fibrinógenos. La síntesis de las proteínas ocurre en el hígado. Las células hepáticas producen toda clase de proteínas plasmáticas salvo algunas gammaglobulinas que son sintetizadas por las células plasmáticas
Mientras, la parte sólida de la sangre contiene:
Ø  Glóbulos rojos,
Ø  Glóbulos blancos
Ø  Plaquetas.

Glóbulos blancos

Son células que no tienen color, tienen un tamaño mayor que los glóbulos rojos. Cumplen la función de defender al cuerpo de los microorganismos infecciosos. Cuando captan la fuente infecciosa, pueden atravesar las paredes de los vasos sanguíneos y dirigirse al sitio de la infección. Esto lo hacen deformando su cuerpo y desplazándose, al llegar a la infección envuelven al agente patógeno y de esta manera lo destruyen. Se fabrican en la médula ósea
Son de dos tipos principales: los granulosos, con núcleo multilobulado, y los no granulosos, que tienen un núcleo redondeado. Los granulocitos incluyen:
Los leucocitos granulosos o granulocitos fagocitan (ingieren) los antígenos que penetran en el cuerpo Una vez ingeridos, los antígenos suelen ser destruidos por las potentes enzimas de los granulocitos.

    * Neutrófilos, que fagocitan y destruyen bacterias
     *Eosinófilos, que aumentan su número y se activan en presencia de ciertas infecciones y alergias
     *Basófilos, que segregan sustancias como la heparina, de propiedades anticoagulantes, y la histamina que estimula el proceso de la inflamación.

Los leucocitos no granulosos están formados por linfocitos y un número más reducido de monocitos, asociados con el sistema inmunológico.
Los linfocitos desempeñan un papel importante en la producción de anticuerpos y en la inmunidad celular.
Existen dos tipos principales de linfocitos: los linfocitos B y los linfocitos T.
Linfocitos B y sus descendientes directos, que reciben el nombre de células plasmáticas, son las células responsables de la producción de unos componentes del suero de la sangre, denominados inmunoglobulinas. Los linfocitos T son responsables de la inmunidad celular; es decir, atacan y destruyen directamente a los antígenos.
Los monocitos cuando se encuentran localizados en los tejidos, fuera de la circulación sanguínea, experimentan cambios físicos y morfológicos, y reciben el nombre de macrófagos.  También ingieren sustancias extrañas y contienen enzimas potentes dentro de su citoplasma.
Sin embargo, los monocitos alteran además los antígenos, haciendo que la respuesta inmune de los linfocitos, sea más fácil y más eficaz.

Plaquetas o trombocitos

sangre_001Son fragmentos celulares pequeños, ovales y sin núcleo. De hecho, son las células más pequeñas de la sangre. Se producen en la médula ósea a partir de la fragmentación del citoplasma de los megacariocitos (células de gran tamaño presentes en la médula ósea).
Sirven para taponar las lesiones que pudieran afectar a los vasos sanguíneos. En el proceso de coagulación, las plaquetas contribuyen a la formación de los coágulos (trombos), así son las responsables del cierre de las heridas vasculares.
La labor de las plaquetas, formar el tapón para impedir la salida de la sangre por alguna herida, es complementada por el fibrinógeno (proteína sintetizada en el hígado) que se transforma en unos hilos pegajosos y con las plaquetas constituyen una red para atrapar los glóbulos rojos que se coagulan y forma una costra para evitar la hemorragia.

Glóbulos rojos

Conocidos también como eritrocitos o hematíes. Son el componente más abundante de la sangre, y actúan transportando el oxígeno desde los pulmones hasta los tejidos y órganos. Como su nombre lo indica, son células de color rojo por su contenido de hemoglobina. Se fabrican en la médula roja de algunos huesos largos.
Carecen de núcleo en estado adulto, y por eso las células presentan una concavidad en ambas superficies. Tienen forma de disco bicóncavo, con los bordes gruesos y el centro delgado. Pueden deformarse sin lesionarse para poder pasar por los más estrechos capilares. Este grado de deformidad influye en la rapidez del flujo sanguíneo por la microcirculación.
Un eritrocito contiene millones de moléculas de hemoglobina que está constituida por una combinación de moléculas de globina (proteína) y cuatro moléculas de compuesto pigmentado llamado hem (cada molécula de hem posee un atomo de Fe2+).


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